![]() |
||
MI SENTIDOTemas
Enlaces |
De vuelta en mi barco![]() “Así pasan los días, sentado en un taburete como si estuviera en un camarote, acechando al azul, y esperando que llegue el día que me trague por completo, y este ruin barco de madera astillada, resople la victoria con la que siempre soñaba. Así estaré mientras no quede nada que contar”. Encontré una nueva habitación en este barco, y no me gusto nada lo que vi en su interior...Dentro encontré un espejo, tan grande que daba miedo, y en el me reflejaba yo, pero no en ese momento. Me vi si, pero era el pasado con un poco de presente y futuro en la misma imagen. Allí estaba, como si un ente con mi forma estuviera delante mío, me vi sentado en una silla, atado y amordazado. La silla estaba en uno de esos trampolines que llevaban los barcos piratas para tirar a la gente a los tiburones, sobresaliendo del barco casi tres metros. Justo en el pico estaba mi silla, y también el ente con mi forma, No daba crédito a lo que veía, pues a un lado se encontraba un hombre tirando de la cuerda para lanzarme al mar, y al mismo tiempo, una mujer tirando de otra de las cuerdas para salvarme. Me veía gritando, no por el miedo a caer, si no por lo que ello representaba. El hombre por tirarme y la mujer por salvarme, no se percataban que a su vez me hacían daño tirando de las cuerdas, y yo no podía escapar de ellas. Tan solo dependía de que uno de ellos soltara la cuerda... ¿pero quien?. El tenia mas fuerza en los brazos, pero ella mas voluntad y valentía, por lo que las cuerdas siempre estaban a un mismo nivel. Cuando parecía que el mismo dolor me dejaría inconsciente, apareció un nuevo ente, de nuevo era yo, mi ropa dejaba ver un cuchillo cercano a la cintura y al llegar a mi otro yo desenfundaba aquel arma blanca y me preparaba para actuar. El ente miraba las dos cuerdas intentando despejar la incógnita de que cuerda cortar, y a su vez miraba a las dos personas que sujetaban las cuerdas... todo se volvía cada vez mas inquietante pues nadie daba el paso correcto. Al final de la visión aparecía un niño de 13 años al que reconocí, corrió por la cubierta, salto al trampolín y sin dilatación se arrebato el cuchillo a si mismo y asesto el golpe final al chico amordazado. En ese momento todo se paro excepto los tres entes que caían ya muertos al gran azul... Fue allí donde cerré los ojos y no quise seguir mirando. Han pasado días y ahora se que quería decir aquella imagen tan real, los tres entes eran yo mismo, dos con mi edad actual y un pequeño chico de 13 años. Todo forma parte de un pasado y un presente, pero aun no consigo descifrar el final de lo que vi en el espejo, Quizás si hubiese terminado de ver lo que allí pasaba, ahora entendería todo. Pero mejor así, no quiero ver un final si no lo he vivido. Necesito aclarar todo esto pisando tierra, Volveré como cada semana al puerto, me pondré la coraza nuevamente y todos volverán a ver al chico de siempre, aunque cada noche antes de dormir, tenga que sustituir la coraza por una nueva, porque esta se desgasta siempre al llegar las doce. Así debe ser, una semana engañándome y dos días salvándome. Así será mientras no quede otra forma de sobrevivir aquí. Comentarios » Ir a formulario |
Archivos
|